Un hombre de mediana edad va al banco con su padre, que ya es un anciano. El anciano no entiende bien lo que le pide el empleado del banco. El hijo le explica con paciencia al padre lo que ha dicho el encargado de la sucursal:
- Papá, tienes que enseñarle a este señor el carné de identidad para que él pueda comprobar unos datos en tu cuenta corriente.
- ¿Porqué?
- Es que no saben esos datos, no te conocen.
¡Pero cómo no me van a conocer? -¡Qué disparate! Llevo en este banco ¡DESDE EL AÑO 1948!
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